11 de febrero de 2014

Mejorando lo presente

Durante los más de veinte años de mi trabajo en relación con la seguridad de las máquinas, he venido confirmando la evidencia de que la actitud de la gerencia de las organizaciones revierte, como en muchos otros ámbitos, en el cumplimiento eficiente de las obligaciones relacionadas con la seguridad en la empresa.


En los casos en que los directivos no lideran estos temas, se va transmitiendo en la organización la idea de que es necesario cumplir con la normativa, especialmente su letra, y muchas tareas se realizan como mera respuesta a la obligatoriedad de cumplir los requisitos legales. Esto hace que las acciones que se emprenden sean descoordinadas, y, cuando llegan a buen término,  suelen resultar poco eficaces a la hora de reducir la probabilidad de accidentes.
Precisamente para contribuir a la reducción el número y la gravedad de accidentes laborales relacionados con las máquinas, me gustaría resumir algunos conceptos que faciliten el enfoque constructivo de los problemas relacionados con la seguridad de los medios de producción de las empresas.

Entender el espíritu y objetivo de las leyes
Existe aún cierta confusión respecto a la aplicación del RD1215/1997 de seguridad de los equipos de trabajo y de la Directiva Máquinas 2006/42/CE. Además existen algunas imprecisiones en ambas leyes que han dado lugar a la edición de sendas Guías Técnicas para el cumplimiento que a su vez han abierto debates en las empresas que han tenido que enfrentarse a la aplicación práctica de los puntos difíciles de aplicar de estas leyes, bien por su indeterminación, bien por sus múltiples interpretaciones posibles, o bien por plantear dudas respecto a su aplicabilidad a casos concretos.

Entiendo que en el fondo pueda existir el temor a la posibilidad más o menos remota de encontrarse involucrado en algún proceso judicial complejo, pero precisamente por ello debemos mantenernos firmemente afianzados en los principios de la legislación: La intención de toda la normativa de seguridad es trabajar sin accidentes. Para eso se implementan las medidas de seguridad, para eso se aplican las medidas técnicas de seguridad, se forma al personal y se practican los procedimientos de seguridad…

Todas las tareas relacionadas con la prevención deben llevar la misma orientación: cero accidentes. Esta polarización de todo el personal involucrado -empezando por las personas con mayor responsabilidad, es lo que catapulta a las organizaciones al cumplimiento simultáneo de los objetivos de rentabilidad de la empresa y de cumplimiento de la legislación: trabajar sin accidentes.

Hacer participar a todas las personas involucradas con las máquinas
En el diseño de los nuevos medios de producción, tanto si son adquiridos fuera de la empresa, como si son equipos propios modificados, un buen gerente destinaría a las personas más capaces de su organización. Por ejemplo, en el equipo de diseño, seguro que todos pensamos que debería haber un/a ingeniero/a, y, lógicamente, todos estaremos de acuerdo en que también debería participar el departamento de prevención.

Pero si nos detuviéramos aquí, nos estaríamos olvidando de unas personas muy importantes: el personal de producción y el de mantenimiento. La experiencia de los profesionales de producción y mantenimiento aporta el conocimiento los requisitos del producto final, las necesidades de intervención humana, las características de los mecanismos, etc. Son personas involucradas en todos los procesos productivos. Su conocimiento viene de su interacción material diaria con las máquinas, y constituye la mayoría de las veces el contrapunto necesario para el equilibrio del diseño final. Esta visión pragmática tan necesaria de contrastar con la fuerza de las ideas impulsoras de los nuevos diseños es la que permite conseguir un resultado que yo calificaría de científicamente sensato, que algunos lo llaman muy gráficamente “diseño repensado” y que resulta, a la postre, más eficiente, pues recoge la visión de los problemas desde muchos ángulos y las soluciones de un equipo.

Además -y esto es muy importante, la integración de estas personas, que trabajan con las máquinas cada día, en los procesos de diseño de su seguridad, no solo mejora los resultados, sino que el control que les permite ejercer sobre el riesgo en su trabajo diario es tan positivo y tiene tanta fuerza que contribuye a propagar lo que yo llamaría una actitud preventiva aplicada, si se me permite, un beneficio más duradero y enriquecedor para la organización que muchas acciones formativas convencionales de seguridad en máquinas.

Integrar en la organización las leyes sobre seguridad en paralelo con la responsabilidad
Si las normas se integran junto con la responsabilidad que conllevan, las medidas se aplican con eficacia. Si no, las acciones que se deben tomar se malinterpretan o simplemente no se materializan. Esta incomprensión – o negación- de la responsabilidad es una de las fuentes de riesgo más importantes en las empresas, y origen de muchos accidentes.

Como ejemplo, hace muy poco que en una fábrica de piezas de automóvil, para fabricar una variante de una pieza, se modificó una máquina. Como la modificación conllevó la eliminación de unas protecciones, había sido puesta fuera de uso por el responsable de prevención. Alguien recibió la orden urgente de des-precintar la máquina para fabricar piezas en el turno de noche… En el accidente que ocurrió aquella noche se lesionaron gravemente dos personas simultáneamente.

Dedicar personal competente a realización de las tareas
Ya lo sabemos, no es nada nuevo; pero para un fabricante de cualquier producto -medicinas, alimentos, piezas de automóvil,…-, como usuario de máquinas, la tarea de realizar adaptaciones de su maquinaria a las demandas de un mercado cada vez más evolucionado es un trabajo que exige la suficiente especialización como para ser encomendado a personal experto. Si la empresa cuenta con una ingeniería competente, podría emprender los diseños mecánico, eléctrico y de programación necesarios, y realizar modificaciones de gran complejidad (subcontratando lo que precise). Lo ideal es que el aspecto de la seguridad esté incluido entre las competencias del equipo, y así la maquina final será segura – y certificada.  En caso contrario, si las consideraciones de seguridad no están presentes en las reuniones de diseño a un nivel que garantice un resultado certificable, estaríamos invirtiendo recursos en algo que conlleva un riesgo no asumible por la empresa.

No se trata sólo de que la máquina pueda ser certificada (que también), sino que la dirección de la empresa conozca en todo momento los riesgos no asumibles por la organización, es decir, su responsabilidad: la empresa es responsable de la seguridad de su personal. No puede delegar los riesgos de su actividad a nadie.

Me cuesta olvidar cómo, hace mucho tiempo, un alto responsable de la filial española de una conocida multinacional me llamó con gran interés y urgencia para, en una amable entrevista intentar delegar en nuestra empresa la responsabilidad de la seguridad de sus máquinas… lamentablemente tuve que recordarle los términos de las leyes vigentes antes de despedirme cortésmente.

Mantener activas todas las fases del ciclo de vida de la seguridad
La seguridad de las máquinas debe ser objeto de una atención constante para la organización.  Debe entenderse la necesidad de realizar reuniones periódicas con los involucrados en la seguridad en las máquinas: producción, mantenimiento, prevención e ingeniería para analizar los peligros detectados, establecer los requisitos funcionales de los sistemas más adecuados aplicables, diseñar las soluciones más eficaces, Integrarlas en las máquinas, verificarlas, mantenerlas y mejorarlas continuamente.
Las 5 fases del ciclo de vida de la seguridad en máquinas

En estas reuniones inter-departamentales -especialmente en las primeras- debe evitarse la aplicación a ultranza principios demasiado teóricos, porque pueden llevar a posturas intransigentes que hacen las discusiones estériles, permitiendo que se escuche la voz de la experiencia de cada participante. Como dice el RD1215/97, en las intervenciones que afecten a la seguridad, debe participar personal capacitado.

En caso necesario, yo aconsejaría que se estudie la conveniencia de subcontratar a un especialista como un técnico más del equipo, que con su participación agilice la aplicación práctica de la normativa legal y técnica de seguridad en máquinas. De no hacerlo así, ni el usuario ni el suministrador de la máquina podrían asumir el riesgo de ser señalados como responsables en caso de accidente en cualquiera de las máquinas que han ido modificándose durante años.

Para terminar, una pincelada de optimismo
Debemos celebrar que el nivel de seguridad en las empresas españolas está mejorando. Considerando que en España empezamos más tarde que los demás países europeos, sorprende la rapidez con la que hemos alcanzado las primeras posiciones en las estadísticas europeas ya desde el 2009 sobre implantación de sistemas de gestión de seguridad en la empresa, apareciendo al nivel del Reino Unido (empresas de más de 10 empleados). Aunque tenemos aún camino que recorrer en cuanto a accidentalidad, avanzamos en la buena dirección.

La crisis que estamos pasando también es cultural, de modelo personal y social. Soy de los que creen que la oportunidad está en la capacidad de superación, en el cambio de nuestro entorno inmediato. Creo que este es el camino que estamos recorriendo en España. Ahora tenemos más información para apoyar la creación y más posibilidades de cambiar las cosas, de conectar ideas para crear ambientes de trabajo más seguros.

REFERENCIAS
1. Directiva 2006/42/CE del Parlamento europeo y del Consejo de 17 mayo de 2006 relativa a las máquinas.
2. Guía técnica para la aplicación de la Directiva 2006/42/CE relativa a la seguridad de las máquinas - 2ª edición – junio de 2010. Comisión europea empresa e industria.
3. Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo.
4. Guía técnica para la evaluación y la prevención de los riesgos relativos a la utilización de equipos de trabajo. Ministerio de trabajo e inmigración.
 Más información en: www.safework.es





20 de enero de 2014

Un relé de seguridad dinámico vale por cuatro (o más)

Seguridad de una célula robotizada con un solo relé de seguridad (en lugar de cuatro)
El sistema de seguridad mostrado aquí no solo es sencillo y barato, sino fácil de mantener – ¡y por lo tanto aún más interesante!.

Presentación
Una célula procesa piezas mediante un robot que las coge de forma contínua desde una bandeja de carga, y las entrega  finalmente en una bandeja de descarga.

La célula presenta una ventana de acceso de bandejas de entrada y otra de salida, así como una puerta de acceso para ajustes y mantenimiento de la célula.

Un requisito básico de la célula es que la producción no se detenga durante la carga y la descarga de piezas.

La seguridad
El sistema de seguridad debe ser tal que detecte la presencia en cualquiera de las zonas de carga/descarga e impida al robot acceder a la zona en la que se ha detectado la presencia del operario.

La solución más simple
En la solución de la figura, cada ventana de carga/descarga incorpora una cortina fotoeléctrica de seguridad (convencional con adaptador dinámico) para detectar el acceso del operario. 

La posición del robot en la zona de carga A o de Descarga B se detecta mediante un detector dinámico para cada zona, mediante unas levas metálicas. La puerta incluye un detector dinámico igual que los del robot. Para finalizar se han añadido tres pulsadores de emergencia, también dinámicos.

El sistema de seguridad queda muy simplificado gracias a la utilización de componentes de seguridad dinámicos:
El circuito de seguridad consiste en una serie de dispositivos de seguridad conectados al relé de seguridad dinámico: emergencias, puerta y cortinas.

Mientras el robot esté en la zona A, el operario estará protegido por la cortina A, pero podrá acceder a través de la cortina B, que se encontrará en muting por el detector dinámico B del robot.

La señal dinámica generada por el relé utiliza un solo canal, que se desdobla en cada cortina fotoeléctrica de forma que la señal dinámica pueda pasar por el detector dinámico del robot mientras se obstruya la cortina fotoeléctrica de la misma zona, realizando la función de muting sin necesidad de incluir relés de seguridad de cortinas. Incluso en el caso de precisar un rearme manual de las cortinas fotoeléctricas, se puede conectar el pulsador de rearme directamente a cada cortina.

Este diseño es cuatro veces más sencillo que uno convencional.

Consúltenos su aplicación www.safework.es

21 de noviembre de 2013

Una dosis de optimismo:La gestión de la seguridad es rentable

España está entre los tres primeros países europeos en la aplicación de sistemas de gestión y control de salud laboral. Considerando que en nuestro país empezamos más tarde que los demás, sorprende la rapidez con la que hemos alcanzado las primeras posiciones en las estadísticas europeas del 2009 sobre implantación de sistemas de gestión de seguridad en la empresa, apareciendo al nivel del Reino Unido (empresas de más de 10 empleados).
  

 Todos los esfuerzos que se están realizando parece que están consiguiendo que los accidentes se reduzcan:
                              Evolución de la siniestralidad laboral en España
Aunque nos encontramos al nivel de los países europeos del año 1998, como se aprecia en la gráfica de accidentes mortales de la Europa de los 15 (en rojo):
O sea, todavía tenemos mucho camino que recorrer.

¡A trabajar!

Para más información, contacte con nosotros

2 de noviembre de 2013

¡Ha desaparecido la documentación de la máquina!

Qué hacer si falta el manual o la Declaración de Conformidad de una máquina

Hace mucho tiempo que se fabricaron la mayoría de máquinas que utilizamos, y resulta frecuente que al recopilar la documentación de la maquinaria para comprobar el cumplimiento del RD1215/97, falten algunas cosas…

Lo prioritariamente aconsejable es recurrir al fabricante solicitando una copia de la documentación que nos falta, y, aunque en la mayoría de los casos la posibilidad de obtenerlos existe, no son pocas las veces en las que el fabricante no nos soluciona el problema.

Además, como desde el año 1995 la gran mayoría de los fabricantes de máquinas -con el marcado CE- han tenido que afrontar al menos dos graves crisis, es probable que el fabricante incluso haya desaparecido, y no se pueda recurrir a él.

En los casos en los que la documentación que falta es el manual de instrucciones, elaborar un nuevo manual sin la participación del fabricante, aún recurriendo a manuales de máquinas semejantes, no es una tarea en principio abordable para una empresa que solamente es usuaria de la máquina en cuestión… aunque sí para una empresa especializada con experiencia en su elaboración.

Si lo que falta es la Declaración de Conformidad, solucionar el problema sin la colaboración del fabricante es mucho más difícil. En este caso se trataría de refrendar de algún modo el marcado CE que incorpora la máquina en su placa.

Se me ocurre que habría que comprobar el cumplimiento por parte de la máquina en cuestión de las Directivas Europeas aplicables, y emitir una especie de certificado que diera validez a dicho marcado CE.  De acuerdo con el espíritu de la Directiva Máquinas, esto implica tener acceso a suficiente información sobre el diseño de la máquina, a la vez que un conocimiento experto sobre los problemas de seguridad que plantea la máquina y sobre los requisitos exigibles a las soluciones de seguridad integradas en la máquina.

Este es el terreno que estamos atravesando junto con algunos de nuestros clientes, fabricantes de productos de sectores muy distintos pero usuarios de máquinas con necesidades comunes de certificación, que mediante nuestros Expedientes Técnicos pueden revalidar la certificación de su maquinaria, asegurar el cumplimiento del RD1215/1997 y a fin de cuentas reducir la probabilidad de accidentes en sus fábricas.

Para más información, contacte con nosotros
www.safework.es

17 de septiembre de 2013

¡En marcha!... ¿seguro?

En términos de seguridad en máquinas, la puesta en marcha de un equipo implica haber verificado previamente sus condiciones de seguridad.

Cuando se trata de la primera puesta en marcha del día, existen altas probabilidades de que los procedimientos establecidos reduzcan la posibilidad de accidentes, pero analizando más detalladamente, debemos fijarnos en el re-arranque de la máquina tras cualquiera de los paros posibles durante la jornada de trabajo: en ellos existen muchas posibilidades de que tarde o temprano la máquina se ponga en marcha sin todas las garantías de seguridad que la situación pueda requerir.

Tras resolver una incidencia cualquiera en una máquina, tanto la presión -real o sicológica- de la productividad, como los hábitos adquiridos durante las muchas horas de funcionamiento sin accidentes, acabarán provocando uno ¿no les parece?

La experiencia demuestra -con los accidentes- como factible que un operario puede poner en marcha una máquina con su compañero dentro de la zona peligrosa -incluso cuando se encuentre justo en frente de él.

Las posibilidades de que esto ocurra no son despreciables en las máquinas en las que, para resolver incidencias, los operarios deben invadir zonas peligrosas que están protegidas por la seguridad integrada en la máquina.

Esto es de gran importancia, y es muy posible que en su empresa tengan más de una máquina en la que ocurre esto. Si se detienen a analizarlas, esta necesidad de resolver incidencias que tienen la mayoría de las máquinas también la encontrarán en las de su fábrica, y es posible que no estén bien resueltas las condiciones de seguridad necesarias.

Las soluciones a estos problemas de seguridad tan importantes pasan por sistemas de rearme más o menos sofisticados, dispositivos de detección o mandos portátiles de habilitación, y a menudo una combinación de las tres medidas citadas.

Lo que realmente salvará la integridad de los operarios -y la tranquilidad de los responsables- será el resultado de un estudio en detalle del sistema de seguridad en el que participen tanto las personas involucradas en la producción y mantenimiento como en la prevención, apoyados en el soporte técnico de expertos en seguridad que aporten su experiencia.

Consúltenos su problema. Potenciaremos sus conocimientos con los nuestros en la consecución de las soluciones más rentables a los problemas de seguridad de las máquinas.

 

15 de julio de 2013

Dispositivos sensibles ¡mejor a 4 hilos!


Nos referimos a los dispositivos de seguridad sensibles a la presión, es decir, hablamos de bordes, parachoques o alfombras sensibles que, ante la aplicación de una presión sobre ellos, generan una señal de paro de seguridad del peligro que se protege.

Desde el punto de vista mecánico, las características de las superficies exteriores de los dispositivos de todos los fabricantes son muy similares, habiendo versiones de caucho EPDM, neopreno NBR, PVC, etc.

Todos los tipos eléctricos de dispositivos sensibles de seguridad están construidos internamente  por dos áreas conductoras separadas en el interior de una envolvente flexible que, al deformarse por el efecto de una presión aplicada en cualquier parte de su superficie sensible, provoca el contacto de ambas áreas conductoras.

Desde el punto de vista de su funcionamiento, existen dos grandes familias de dispositivos sensibles:
  • Los que se cablean mediante 4 hilos: al presionarse establecen contacto entre los 4 hilos.
  • Los que se cablean mediante 2 hilos e incorporan una resistencia entre ambos: al presionarse desaparece (se puentea) la resistencia incorporada.

Aspectos de conexionado
Todos estos dispositivos sensibles de seguridad, cuando deben proteger peligros cuyo riesgo es medio, medio-alto o alto, deben presentar un nivel de prestaciones Pl adecuado (Ver EN-ISO13849), para lo que precisan ser conectados a la maniobra de la máquina mediante un circuito que le aporte dicho Pl.

La forma más fiable de hacerlo es conectando el dispositivo a través de un relé de seguridad certificado, con un Pl reconocido.

El sistema de 2hilos+resistencia utiliza un relé de seguridad cuyas entradas están taradas para un valor de resistencia determinada por el fabricante del relé. No todos los fabricantes tienen relés para resistencias concretas. Bien al contrario, los fabricantes de dispositivos sensibles a 2 hilos con resistencia intentan cautivar al cliente definiendo un único y exclusivo valor a la resistencia del dispositivo, lo que obliga a su conexión al relé de seguridad del mismo fabricante.

Los dispositivos sensibles de 4hilos, sin embargo, permite una conexión a cualquier tipo de relé de seguridad, ya que sus 4 hilos son conectados dos a dos a las entradas de prácticamente cualquier relé o autómata de seguridad. Al ser presionado, lo que se hace es cortocircuitar las entradas del relé de seguridad al que esté conectado. Este relé puede ser del tipo y marca que más convenga al usuario, lo que, a la hora del mantenimiento y reparaciones, nos dará siempre libertad de elección y rapidez de suministro al menor coste.

Elija entre nuestra amplia gama de relés de seguridad y dispositivos sensibles a la presión en www.safework.es

3 de junio de 2013

¿Qué sabemos de la seguridad de nuestra nueva máquina?


Es bien sabido que el RD1215/1997 exige al comprador que las máquinas adquiridas deban cumplir la legislación aplicable (refiriéndose especialmente a la Directiva Máquinas) y que el hecho formal de presentar el marcado CE presupone el cumplimiento de las Directivas europeas aplicables de seguridad.

Lo que ocurre con enorme frecuencia es que se presta TODA la atención en garantizar que la máquina fabrique los productos que el usuario precisa.  
El fabricante de un producto tiene un profundo conocimiento de los requisitos funcionales que debe satisfacer la máquina para contribuir a la optima fabricación de su producto,  e incluso puede conocer a fondo los procedimientos de trabajo relacionados con él, pero no puede dejar de lado la seguridad involucrada en los modos de trabajo con la maquinaria en cuestión.
En el proceso de compra de maquinaria a medida o maquinaria adaptada para la fabricación de un producto concreto, el usuario, además de cerciorarse del cumplimiento de los requisitos funcionales y de certificación, deberá comprobar el cumplimiento de los requisitos de seguridad.

Esto implica el conocimiento de los riesgos presentes en los diferentes modos de uso previsibles de la máquina y su reducción si no fueran asumibles: se trata de gestionar los riesgos originados por la maquinaria.
Aplicando el conocimiento de los procesos de fabricación, el usuario de máquinas puede contar con un experto en seguridad en máquinas que aporte el dominio de los detalles normativos y técnicos necesarios para determinar el sistema de seguridad idóneo para la fabricación segura de los productos, cumpliendo la legislación vigente.
Este tipo de problema no se observa solo en el caso de compra de maquinaria nueva: también se da en la integración de varias máquinas de diferente origen, o en la modificación de líneas de fabricación existentes.
Desde Safework aplicamos soluciones de diseño, instalación, documentación y certificación de seguridad en máquinas. Pregúntenos cómo podemos ayudar en su caso.